
Separadores de escritorio
Bajos, entre o sobre los puestos: cortan el cara a cara y la voz directa.
Acústica de oficina →Producto · Mamparas y separadores
En un espacio abierto, separar es calmar. Separadores entre puestos y mamparas con patas absorben las voces y crean la intimidad que falta, sin compartimentar realmente los locales. ACOUSTELIO los fabrica a medida en fieltro PET, móviles, imprimibles y certificados al fuego para los ERP.

El principio
Una mampara acústica juega a dos bandas: su fieltro PET absorbe una parte de las voces, y su superficie vertical interrumpe la propagación directa del sonido entre dos personas. Se gana calma y algo de intimidad, sin construir un muro. Es exactamente lo que necesita un espacio abierto, donde el ruido viene de las conversaciones vecinas, no de una sala contigua.
La primera función es corrección acústica: el fieltro transforma la energía sonora que lo golpea en un calor ínfimo, en lugar de devolverla a la sala. La segunda es geometría: un obstáculo colocado entre dos cabezas rompe la línea recta que sigue la voz, la que lleva lo esencial de la inteligibilidad. Reunidas, estas dos acciones hacen que la molestia caiga mucho más rápido que un simple panel colocado en la pared del fondo.
No confundir con el aislamiento entre dos locales: aquí se calma un espacio compartido. Ver corrección frente a aislamiento.



Honestidad técnica
Seamos claros: una mampara acústica no crea un aislamiento total como un muro de obra. Reduce claramente la molestia entre vecinos y aporta confidencialidad, pero no lo elimina todo. Una voz fuerte sigue siendo perceptible más allá, atenuada. Para aislar por completo dos salas, hacen falta obras; para calmar una planta abierta, la mampara es la respuesta adecuada, rápida y reversible.
Lo que hace bien: bajar el bullicio de fondo, cortar el cara a cara, hacer las conversaciones cercanas menos inteligibles, y por tanto menos distractoras. Lo que no hace: bloquear un sonido que rodea por arriba o pasa por debajo del plano, ni transformar un espacio abierto en oficinas cerradas. Conocer este límite evita la decepción y permite dimensionar justo, sin sobre-promesa.
Fieltro PET con una parte reciclada, absorción NRC 0,85, certificado al fuego B-s1,d0. Pruebas en las garantías.
Dónde sirve
La mampara no tiene un solo uso. Estas son las cinco configuraciones donde cambia el día a día.
Separar filas de puestos y romper el bullicio global. Un separador bajo en cada bench y algunas mamparas altas bastan para hacer caer la tensión sonora.
Miembros que van y vienen, necesidades que cambian cada semana. Las mamparas con ruedas delimitan zonas a demanda, sin fijar los locales.
Crear un rincón de intercambio en la planta sin levantar tabiques de verdad. La mampara alta contiene la voz y señala visualmente el espacio de reunión.
Aislar a las personas que llaman por teléfono o pasan a videoconferencia, para que no molesten a los vecinos y se les oiga mejor en la pantalla.
Estructurar un hall, encuadrar un espacio de espera, filtrar las miradas hacia los puestos de trabajo. La mampara impresa se convierte también en un soporte de imagen desde la entrada.
Rodear dos o tres puestos de mamparas altas para crear un islote en calma, dedicado a las tareas que exigen foco, sin construir una oficina cerrada.






¿Separador o mampara?
El separador de escritorio y la mampara con patas responden a dos necesidades distintas. El cuadro los separa.



La confidencialidad
El espacio abierto tiene un reverso conocido: todo el mundo oye a todo el mundo. Una llamada de cliente, una reunión de RR. HH., una reflexión en voz alta se vuelven públicas sin querer. No es solo una cuestión de ruido, es una cuestión de confidencialidad. Un separador bien colocado restablece una frontera: la voz llega menos lejos, la mirada se detiene, y cada uno recupera un margen de discreción sin salir de la planta.
La mampara no vuelve inaudible una conversación, pero reduce su inteligibilidad para los puestos vecinos. Y es precisamente la inteligibilidad lo que molesta: una voz que se entiende capta la atención mucho más que un murmullo indistinto. Al bajar ese umbral, el separador o la mampara protege a la vez a quien habla y a quienes intentan concentrarse alrededor.
Para ir más lejos sobre el confort de una planta entera, ver nuestra solución acústica de oficina.
Los formatos
Elegimos el formato adecuado según lo que quiera separar.

Bajos, entre o sobre los puestos: cortan el cara a cara y la voz directa.
Acústica de oficina →
Altas y autoportantes: delimitan un rincón de reunión, de llamadas, de espera.
Ver el a medida →
Con ruedas, con sus colores: flexibles y reconfigurables a voluntad.
Ver los de pared →Flexibilidad
La gran ventaja de una mampara ACOUSTELIO cabe en una palabra: se mueve. En fieltro PET, se mantiene ligera, y montada sobre patas o sobre ruedas, se desplaza sin desmontar nada. Una reorganización de equipo, un rincón de reunión que crear para la tarde, un evento que encuadrar: la configuración cambia en unos minutos, sin esperar una obra ni inmovilizar la planta.
Esta flexibilidad tiene un verdadero peso económico. Una reforma fija implica obras, plazos y un presupuesto que no se recupera si la organización evoluciona. La mampara móvil, en cambio, sigue a la empresa: se añade cuando se crece, se desplaza cuando se reorganiza, se guarda cuando un espacio queda libre. Para una oficina en crecimiento o un espacio de coworking, es lo contrario de la inversión rígida.
El buen reflejo. Si su planta cambia a menudo, prefiera las mamparas con ruedas con freno antes que los modelos atornillados. Conserva la libertad de reconfigurar sin herramientas, y el freno evita el deslizamiento una vez la zona colocada. Detectamos con usted las mamparas que deben quedar móviles y las que pueden ser fijas.
La diferencia ACOUSTELIO
Una mampara se ve: que sirva también a su imagen. Las nuestras se imprimen, se declinan en alturas y colores, y se desplazan sin esfuerzo. Obtiene calma, intimidad y un elemento de mobiliario coherente con su espacio, no un biombo genérico.
La personalización no se para en el logo. Altura, anchura, forma del borde, tono del fieltro, motivo impreso a una o dos caras: cada parámetro se ajusta a su necesidad. Una mampara puede codificar una zona por su color, guiar a un visitante, o simplemente desaparecer en un tono sobrio. La impresión en alta definición no cuesta nada a la absorción, el fieltro conserva su NRC 0,85.
A menudo combinadas con los bafles de techo en las grandes plantas.

Conformidad
En cuanto un espacio recibe público, un establecimiento de pública concurrencia en el sentido reglamentario, los materiales de acondicionamiento deben responder a exigencias de reacción al fuego. Una mampara colocada en medio de una planta o en un hall de recepción no escapa a ello. Nuestras mamparas y separadores están clasificados EN 13501-1 B-s1,d0: baja contribución al incendio, muy baja emisión de humo, ninguna gota inflamada.
El acta de clasificación acompaña cada pedido, lista para incorporar a un expediente de seguridad o presentar a un organismo de control. Comprobamos este punto antes de lanzar la fabricación, para evitar el buen proyecto rechazado en comisión. La conformidad forma parte del presupuesto, no es una casilla que marcar al final del recorrido.
El detalle de la clasificación y de sus sufijos se explica en clasificación al fuego EN 13501.
Cómo funciona
Implantación de los puestos, zonas de molestia, necesidades de intimidad.
Formatos, alturas, visual validado, presupuesto en 48 h.
Mamparas y separadores a medida, certificados al fuego.
Entregado DDP, montaje sencillo y sin obras, en 10 a 15 días.
Descríbanos su planta, configuración y presupuesto en 48 h.
Solicitar mi presupuesto gratuitoPreguntas frecuentes



Una mampara no construye un muro. Absorbe la voz y corta la línea del sonido, lo justo para hacer vivible el espacio abierto, sin cerrarlo.
El principio que aplicamos en cada planta, de la fila de bench a la zona de llamadas.
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