Prevé paneles acústicos para el 15 a 30 % de la superficie combinada de tus paredes y techo con el fin de corregir la reverberación de una sala. En concreto: unos 42 m² de paneles NRC 0,85 para un restaurante de 120 m², 77 m² para un open space de 200 m², 13 m² para una sala de reunión de 30 m².
El ruido representa un enorme coste anual para la economía, y más de uno de cada dos trabajadores se declara molesto por el ruido en su puesto de trabajo.
ACOUSTELIO fabrica paneles acústicos a medida en fieltro PET, medidos a NRC 0,85 y clasificados B-s1,d0 según EN 13501-1. Presupuesto personalizado en menos de 48 h, con implantación calculada al m² antes de cualquier producción.
La respuesta corta: lo suficiente para cubrir el 15 a 30 % de la superficie de tus paredes y de tu techo. La respuesta precisa requiere tres datos, el volumen de la sala, su tiempo de reverberación actual y el tiempo objetivo, y luego una división. Saber cuántos paneles acústicos instalar no tiene, por tanto, nada de adivinanza. Es un cálculo, y puedes hacerlo tú mismo en diez minutos.
En ACOUSTELIO fabricamos paneles acústicos a medida en fieltro PET para restaurantes, oficinas y hoteles, y la cuestión del dimensionado aparece en casi todas las solicitudes de presupuesto. Esta guía te da nuestro método de campo: la regla del 15-30 %, la fórmula de Sabine explicada sin jerga, tres ejemplos completos con cifras y los casos en los que se impone un estudio. En 2026, ninguna herramienta en línea sustituye esta lógica de base, pero cabe en una hoja A4.
¿Qué dice la regla del 15 al 30 % de superficie a tratar?
La regla de campo consiste en cubrir entre el 15 y el 30 % de la superficie combinada de las paredes y del techo con un material absorbente. Esta horquilla basta en la gran mayoría de las salas a corregir, porque los primeros m² absorbentes son los que más trabajan.
Tomemos un ejemplo sencillo. Una sala de 50 m² de suelo con 2,5 m de altura suma unos 120 m² de superficies frías: 50 m² de techo y 70 m² de paredes. La regla da, por tanto, entre 18 y 36 m² de paneles. ¿Por qué una horquilla tan amplia? Porque todo depende del punto de partida y de la exigencia de llegada.
- 15 %: sala ya amueblada, moqueta o cortinas presentes, molestia moderada, objetivo de confort corriente
- 20-25 %: sala estándar con superficies duras, bullicio evidente a partir de 10 personas, objetivo de inteligibilidad correcta
- 30 %: volúmenes altos, hormigón y vidrio dominantes, uso exigente como un restaurante ruidoso o una sala de videoconferencia
En ACOUSTELIO comprobamos en nuestros proyectos una reducción media del 50 % de la reverberación con estos porcentajes de cobertura, sin superar nunca el 30 %. Más allá, cada panel adicional aporta cada vez menos, y la sala puede incluso volverse sorda, desagradable al oído. La regla es un excelente punto de partida. Pero si quieres afinar, pasa al cálculo.
¿Cómo calcular cuántos paneles acústicos necesitas, paso a paso?

El cálculo del número de paneles acústicos se apoya en la fórmula de Sabine: TR = 0,16 x V / A, donde V es el volumen de la sala en m³ y A el área de absorción equivalente en m². Dicho de otro modo, basta con comparar la absorción de la que dispones con la que necesitas.
El proceso cabe en cinco pasos. Coge un metro, una calculadora y sigue el orden.
- Volumen: multiplica largo x ancho x alto. Una sala de 10 x 6 x 2,7 m da 162 m³
- TR actual: estima el tiempo de reverberación de partida. Cuenta 0,8 a 1 s para una sala amueblada normal, 1,2 a 1,6 s para superficies duras y desnudas, hasta 2 s para un volumen alto acristalado
- TR objetivo: fija la meta según el uso. 0,5 a 0,6 s para una sala de reunión, 0,6 a 0,8 s para un open space, 0,8 a 1 s para un restaurante acogedor
- Área que falta: calcula A = 0,16 x V / TR para el estado actual y luego para el objetivo. La diferencia entre ambos es tu déficit de absorción en m²
- Conversión en paneles: divide ese déficit por el coeficiente de absorción del panel. Con un NRC de 0,85, un déficit de 34 m² pide 34 / 0,85 = 40 m² de paneles
Eso es todo. En efecto, la precisión de tu resultado depende sobre todo de la estimación del TR actual, y ahí es donde la experiencia cuenta. Una duda de 0,3 s sobre el punto de partida desplaza el resultado unos m², rara vez más. Así que sin agobios si no tienes sonómetro.
¿Cuántos paneles acústicos para un restaurante, un open space o una sala de reunión?
Un restaurante de 120 m² pide unos 42 m² de paneles NRC 0,85, un open space de 200 m² en torno a 77 m², una sala de reunión de 30 m² unos 13 m². Aquí van los tres cálculos completos, los que rehacemos cada semana sobre las solicitudes de presupuesto.
Restaurante de 120 m², altura 3 m, es decir 360 m³. Superficies duras, vidrio y baldosa: TR estimado en 1,6 s, es decir una absorción existente de 0,16 x 360 / 1,6 = 36 m². Para alcanzar 0,8 s, hacen falta 72 m². Déficit: 36 m², es decir 36 / 0,85 = 42 m² de paneles, a repartir entre techo y pared del fondo.
Open space de 200 m², altura 2,7 m, es decir 540 m³. TR estimado en 1,1 s con el mobiliario, es decir 78 m² de absorción existente. El objetivo de 0,6 s, coherente con el nivel exigente de la norma NF S31-080, pide 144 m². Déficit: 66 m², es decir 77 m² de paneles, con prioridad para bafles de techo por encima de los puestos.
Sala de reunión de 30 m², altura 2,5 m, es decir 75 m³. TR estimado en 0,9 s, es decir 13 m² de absorción. El objetivo de 0,5 s, imprescindible en videoconferencia, pide 24 m². Déficit: 11 m², es decir 13 m² de paneles de pared sobre los dos muros paralelos.
| Tipo de sala | Superficie de suelo | Volumen | Paneles NRC 0,85 | Ubicación prioritaria |
|---|---|---|---|---|
| Sala de reunión | 30 m² | 75 m³ | 12 a 14 m² | Muros paralelos, altura del oído |
| Aula | 60 m² | 168 m³ | 24 a 28 m² | Techo + pared del fondo |
| Hall de recepción | 80 m² | 280 m³ | 22 a 26 m² | Techo + pared frente a la entrada |
| Restaurante | 120 m² | 360 m³ | 40 a 45 m² | Techo por encima de las mesas |
| Open space | 200 m² | 540 m³ | 75 a 80 m² | Bafles de techo + mamparas |
Estos órdenes de magnitud muestran cuántos paneles acústicos prever en las configuraciones habituales. Un mismo restaurante con 4 m de altura de techo y una cristalera se iría hacia la parte alta de la horquilla, porque el volumen sube y la absorción existente no.
¿Qué factores hacen variar el número de paneles acústicos necesario?

Tres factores modifican mucho la necesidad de paneles: la altura del techo, la proporción de vidrio y la densidad de mobiliario. Dos salas de la misma superficie de suelo pueden pedir del simple al doble de tratamiento.
La altura, primero. El volumen entra directamente en la fórmula de Sabine, así que pasar de 2,5 m a 4 m de altura de techo aumenta la necesidad en torno a un 60 % a igual superficie. Es la trampa clásica de los locales industriales reconvertidos en oficinas o restaurantes.
- Altura del techo: cada metro adicional hincha el volumen, y por tanto el déficit de absorción. Por encima de 3,5 m, los bafles suspendidos se imponen casi siempre
- Acristalamientos: el vidrio no absorbe casi nada y lo refleja todo. Una pared acristalada de 20 m² se compensa con 4 a 6 m² de paneles adicionales enfrentados
- Mobiliario y textiles: sofás, moqueta, cortinas gruesas aportan una absorción gratuita. Una sala amueblada con densidad parte a menudo de 0,8 s en lugar de 1,4 s
- Forma de la sala: dos muros paralelos desnudos crean ecos flotantes que ninguna media estadística describe, hay que tratar al menos uno
- Ocupación: las personas también absorben. Un restaurante lleno suena mejor que un restaurante vacío, pero dimensionar sobre sala llena es un error, el problema se oye sobre todo a medio aforo
Nuestro consejo de fabricante: antes de fijar cuántos paneles acústicos encargar, calcula siempre sobre la sala vacía de clientes pero amueblada. Es el escenario realista, y es el que evita las malas sorpresas en la apertura.
¿Por qué colocar bien tus paneles vale más que sobrecubrir?

Un panel bien colocado absorbe la reflexión en el momento en que molesta, mientras que un panel mal colocado solo decora. A igual presupuesto, una implantación pensada sobre el 18 % de la superficie gana a una colocación aleatoria sobre el 28 %, y lo hemos comprobado más de una vez.
En ACOUSTELIO comprobamos en nuestros proyectos que las ubicaciones de mayor rendimiento son siempre las mismas. El techo por encima de las zonas de habla, las paredes a la altura del oído entre 1 m y 2 m, y las superficies paralelas desnudas que se devuelven el sonido.
- Altura del oído: entre 1 m y 2 m del suelo, donde golpean las primeras reflexiones. Un panel a 30 cm del techo en un muro de 3 m trabaja mucho menos
- Distribución: mejor dispersar diez paneles en tres superficies que alinearlos en una sola. La disposición al tresbolillo rompe más trayectos sonoros
- Enfrentamiento: trata uno solo de los dos muros paralelos, no forzosamente los dos, y desplaza los paneles para evitar las zonas espejo
- Zonas fuente: en el restaurante, el techo por encima de las mesas. En open space, sobre los puestos telefónicos y las zonas de paso
Sobrecubrir cuesta caro para una ganancia marginal. Pasar del 30 al 40 % de cobertura rara vez mejora la sensación, en cambio reseca la sala y encarece la factura en un tercio. Con franqueza, preferimos vender menos m² bien colocados: el cliente mide el resultado, y vuelve. Las fotos de antes y después de nuestras realizaciones muestran implantaciones reales, con las superficies colocadas.
¿Cuándo hay que recurrir a un estudio acústico completo?
El estudio acústico se vuelve útil cuando la sala se sale de las configuraciones estándar: volumen superior a 1000 m³, exigencia reglamentaria o geometría compleja. Para una sala de reunión o un restaurante corriente, el cálculo de Sabine presentado más arriba basta de sobra.
Seamos honestos sobre los límites del método simplificado. Sabine supone un campo sonoro difuso y una absorción repartida, lo que describe mal ciertos espacios. Cuando esas hipótesis caen, la estimación se desvía, y ahí un profesional con medición in situ marca la diferencia.
- Grandes volúmenes: atrios, halls de más de 5 m de altura, salas polivalentes. Los modos propios y los ecos largos requieren un modelado
- Obligaciones reglamentarias: la normativa impone TR precisos en los centros de enseñanza y sanitarios, con justificación a aportar
- Salas acopladas: entreplantas, salas abiertas unas sobre otras, huecos de escalera. El sonido circula entre volúmenes y falsea el cálculo global
- Exigencia de resultado contractual: cuando un contrato de arrendamiento o un pliego fija un TR con cifras, una medición de antes y después protege a todos
Entre ambos, existe una vía intermedia: la implantación calculada por el fabricante. Envías dimensiones, fotos y uso de la sala, y devolvemos un plano de despiece con los m² calculados, en menos de 48 h y sin coste en ACOUSTELIO. Es menos exhaustivo que un estudio de ingeniero acústico, porque no hay medición in situ, pero para el 90 % de los proyectos terciarios basta para dimensionar bien. Conviene recordar, además, que el tratamiento acústico de los locales forma parte de las medidas prioritarias de reducción del ruido en el trabajo, incluso antes que las protecciones individuales.
Preguntas frecuentes sobre el número de paneles acústicos

¿Cuántos paneles acústicos hacen falta para una sala de 20 m²?
Cuenta 7 a 9 m² de paneles NRC 0,85 para una sala de 20 m² bajo 2,5 m de techo, es decir un volumen de 50 m³. El cálculo: con un TR de partida en torno a 0,9 s, la absorción existente vale unos 9 m² de Sabine. Para bajar a 0,5 s, hacen falta 16, así que un déficit de 7 m² que divides por 0,85. Si la sala está muy amueblada, basta la parte baja de la horquilla. Si está desnuda con baldosa, apunta a la parte alta, incluso 10 m². Esto representa normalmente 6 a 8 paneles de 120 x 120 cm, repartidos sobre dos muros perpendiculares a la altura del oído.
¿Se pueden instalar demasiados paneles acústicos en una sala?
Sí, una sala sobretratada se vuelve mate y desagradable, con una sensación de oído tapado que muchos describen como opresiva. Un TR demasiado corto, por debajo de 0,3 s en una sala de estar o un restaurante, mata la ambientación sonora: las conversaciones parecen apagadas y el espacio pierde su cordialidad. Por eso la horquilla del 15 al 30 % de cobertura es un buen garante. En el restaurante se busca 0,8 s, no el silencio de un estudio de grabación. El sobretratamiento cuesta también innecesariamente caro: los m² por encima del déficit calculado no aportan casi nada. Mejor reinvertir ese presupuesto en una colocación cuidada o en una impresión decorativa de los paneles.
¿Hay que tratar las paredes o el techo con prioridad?
El techo con prioridad en los grandes volúmenes colectivos, las paredes con prioridad en las salas pequeñas de habla. En un restaurante o un open space, el techo ofrece la mayor superficie libre continua y queda justo encima de las fuentes de ruido, así que los bafles o paneles de techo trabajan ahí con el mejor rendimiento. En una sala de reunión de 20 a 40 m², las reflexiones molestas circulan sobre todo entre muros paralelos a la altura del oído, y unos paneles de pared bien repartidos resuelven lo esencial. Lo mejor suele ser una mezcla: dos tercios techo, un tercio paredes en los grandes espacios, y al revés en los pequeños. La configuración real de la sala decide caso por caso.
¿Cómo estimar el tiempo de reverberación sin aparato de medida?
Una prueba sencilla da un orden de magnitud fiable: da una palmada en la sala vacía y escucha la cola sonora. Si la palmada se apaga de golpe, estás por debajo de 0,6 s. Si deja una cola breve pero audible, cuenta 0,8 a 1,2 s. Si el sonido flota claramente, como en un aparcamiento o una iglesia, superas 1,5 s. Cruza luego con los materiales: baldosa, hormigón, vidrio y pladur desnudo empujan el TR hacia arriba, moqueta, cortinas y mobiliario tapizado lo tiran hacia abajo. Para afinar, hay aplicaciones de móvil que miden el RT60 con una precisión correcta para un predimensionado. El margen de error se mantiene aceptable, porque una diferencia de 0,3 s cambia el resultado final unos pocos m² solamente.
¿Qué superficie de paneles para dividir el ruido percibido por dos?
Dividir el nivel de reverberación percibido por dos equivale a dividir el tiempo de reverberación por dos, lo que exige duplicar el área de absorción total de la sala. Si tu sala tiene 30 m² de absorción natural, hay que añadir por tanto unos 30 m² de Sabine, es decir 35 m² de paneles NRC 0,85. En nuestros proyectos, esta división por dos coincide con la sensación que más reportan los clientes: es la reducción media del 50 % de reverberación que medimos tras la colocación. Cuidado, sin embargo, este cálculo se refiere a la reverberación, no al ruido emitido por la fuente. Un lavavajillas ruidoso seguirá siendo ruidoso, pero su ruido ya no será amplificado por la sala.
¿Bastan los paneles acústicos contra el ruido de los vecinos?
No, los paneles acústicos corrigen la reverberación dentro de una sala pero no impiden que el ruido atraviese una pared. Son dos problemas físicos distintos: la corrección acústica trata la reflexión del sonido sobre las superficies, el aislamiento acústico trata su transmisión a través de muros y forjados. Un panel de fieltro PET de unos centímetros no añade ninguna masa significativa a la pared, así que no bloquea ni las conversaciones de la oficina vecina ni la música del piso de arriba. Para eso hacen falta trasdosados macizos con desolidarización, otro oficio. En cambio, al absorber el campo reverberado, los paneles bajan el nivel sonoro global de la sala emisora de 3 a 6 dB, lo que reduce indirectamente lo que pasa al lado.
Ya conoces el método: superficie a cubrir, fórmula de Sabine, conversión en m² de paneles NRC 0,85. Queda aplicarlo a tu sala, con sus alturas, sus acristalamientos y su uso real. Envíanos tus dimensiones y algunas fotos: te devolvemos una implantación calculada gratuita y un presupuesto personalizado en menos de 48 h, con el número exacto de paneles acústicos, su ubicación y el resultado esperado.